- Por la presente, libero de toda responsabilidad a Lia Suzuki, Aikido Kenkyukai Santa Barbara, Aikido Kenkyukai International, sus propietarios, agentes, empleados y profesores (en adelante denominados “Partes Liberadas”), ante cualquiera y todos los reclamos, demandas o procesos judiciales que, de aquí en adelante, yo pueda presentar a causa de daños y perjuicios derivados de mi participación en las actividades de artes marciales, incluyendo pero no limitado a pérdidas CAUSADAS POR LA NEGLIGENCIA DE LAS PARTES LIBERADAS.
- También acuerdo en que no demandaré ni reclamaré contra las Partes Liberadas de los daños u otras pérdidas sufridas como consecuencia de la participación de mi hijo/hija en las artes marciales. También acuerdo en INDEMNIZAR Y MANTENER A LAS PARTES LIBERADAS INDEMNES de cualquier reclamo, juicio y gasto, incluyendo honorarios de abogados, incurridos en relación con cualquier acción entablada a raíz de la participación de mi hijo/hija en las Artes Marciales.
- Entiendo y reconozco que las artes marciales tienen peligros inherentes que ninguna cantidad de cuidado, precaución, instrucción o experiencia pueda evitar, y EXPRESO Y VOLUNTARIAMENTE ASUMO TODO RIESGO DE LESIONES PERSONALES O MUERTE RESULTANTE DE LA PARTICIPACIÓN EN LAS ARTES MARCIALES, CAUSADOS O NO POR LA NEGLIGENCIA DE LAS PARTES LIBERADAS.
- Reconozco expresamente que el presente Acuerdo y Relevo de Responsabilidad es un contrato de conformidad en el cual he liberado a las Partes Liberadas de cualquier reclamo que resulte de mi participación en las artes marciales, incluyendo los reclamos causados por la negligencia de las Partes Liberadas.
- Expresamente reconozco que el presente Acuerdo y Relevo de Responsabilidad tiene la intención de ser lo más amplio e inclusivo como lo permiten las leyes de California y que, si alguna parte del Acuerdo es considerada inválida, se acuerda que el resto, no obstante, continuará en pleno vigor y efecto legal.
- Libero a todos los funcionarios y el personal profesional de cualquier reclamo por los primeros auxilios, tratamientos o servicios que se puedan prestar a mi hijo/hija durante su participación en las artes marciales.
- He sido informado/informada y reconozco que la enseñanza de las artes marciales implica un ejercicio extenuante y un contacto corporal personal, con un riesgo inherente de daño, incluyendo, pero no limitado a, estiramiento de los músculos, articulaciones dislocadas, y huesos rotos, incluso aunque poco frecuentes, lesiones en la columna vertebral y/o en la cabeza que no puedan ser eliminadas.
- También he sido informado/informada de que, en conformidad con la ley, las Partes Liberadas no excluyen a personas con enfermedades o afecciones que no suponen una amenaza reconocida médicamente para la salud o la seguridad de los demás estudiantes, durante el curso normal del entrenamiento. Entiendo que hay algunas circunstancias inevitables en estas condiciones que puedan requerir un cuidado especial por parte de mi hijo/hija para minimizar el peligro hacia los demás, o hacia sí mismo/misma, y reconozco que es responsabilidad suya actuar en consecuencia.
- En particular, entiendo que algunos estudiantes puedan estar infectados con enfermedades como el VIH/SIDA y hepatitis, las cuales pueden transmitirse por el intercambio de sangre u otros fluidos corporales, y puede que mi hijo/hija se entrene con ellos. Reconozco que he leído y haré que mi hijo/hija siga los procedimientos de las Partes Liberadas (ver más adelante, Política de patógenos transmitidos por la sangre) cuando se presenta la posibilidad de exposición a sangre o fluidos corporales, esto, para hacer frente a las lesiones que mi hijo/hija u otros puedan tener.
- Entiendo que las artes marciales son un sistema educativo. Por la seguridad de mi hijo/hija y otros miembros, él/ella llevará a cabo la práctica de manera considerada y consciente y seguirá estrictamente todas las normas establecidas por las Partes Liberadas. En caso de que él/ella rompiera alguna de estas reglas, entiendo que es la decisión del instructor jefe si él/ella puede continuar con el entrenamiento. Respetaremos su decisión.
- Este comunicado contiene el acuerdo completo entre las partes, los términos son contractuales y no una mera declaración.
- HE LEÍDO ESTE ACUERDO Y LO ACEPTO POR MI PROPIA VOLUNTAD. ENTIENDO COMPLETAMENTE SU CONTENIDO Y SIGNIFICADO Y DECLARO A MI HIJO/HIJA FÍSICAMENTE SANO/SANA Y CON APROBACIÓN MÉDICA PARA PARTICIPAR EN LAS ARTES MARCIALES.
Yo, como padre, madre o tutor del solicitante, certifico que he leído el acuerdo anterior y doy mi consentimiento para que el solicitante reciba las instrucciones correspondientes y estoy de acuerdo con las disposiciones del contrato hacia mí y dicho solicitante.
Realizo este acuerdo en mi nombre, el de mis herederos, sucesores, albaceas, bienes, y sus dependientes. Al hacer clic en “Aceptar”, afirmo que soy mayor de 18 años de edad, y que soy un adulto.
Permiso para Foto / Vídeo
Realizo este acuerdo en mi nombre, el de mis herederos, sucesores, albaceas, bienes, y sus dependientes. Al hacer clic en “Aceptar”, afirmo que soy mayor de 18 años de edad, y que soy un adulto.
Política de patógenos transmitidos por la sangre
Por favor, lea cuidadosamente.
Para proteger a todos los miembros de la academia de artes marciales de enfermedades, Aikido Kenkyukai ha adoptado la siguiente política destinada a reducir al mínimo el riesgo de transmisión del VIH, Hepatitis B y otros patógenos transmitidos por la sangre durante las actividades de entrenamiento. Actualmente, las pruebas médicas indican que el riesgo de transmisión del VIH por el tipo de contacto que se produce durante el entrenamiento del Aikido es extremadamente bajo. Organizaciones tales como la NCAA, la Academia Nacional del Comité de Pediatría de la Medicina del Deporte y el Comité Olímpico de los EE.UU. han concluido que las personas afectadas con patógenos transmitidos por la sangre, en particular el VIH, no deben ser excluidas de participar en deportes de contacto. Ciertas leyes federales y estatales contra la discriminación también pueden prohibir tal exclusión. Estas organizaciones también han concluido que el riesgo ya pequeño de transmisión del VIH y otras enfermedades de transmisión sanguínea puede reducirse mediante la adopción de “Precauciones Universales” recomendadas por el Centro de Control de Enfermedades. Esta academia de artes marciales guardará estas “Precauciones Universales”. Por lo general, esto significa que los instructores y quienes estén entrenándose en esta academia tratarán a todos los líquidos del cuerpo expuestos como si estuvieran infectados. En concreto, las siguientes medidas se llevarán a cabo en todo momento:
- Si su hijo/hija tiene heridas abiertas o llagas, él/ella debe limpiarlas con un antiséptico adecuado y cubrirlas de forma segura con un vendaje impermeable antes de subir a la colchoneta. Asegúrese de que las heridas o llagas permanezcan cubiertas mientras él/ella se esté entrenando. Si presenta heridas en la piel de las manos o los pies, guantes adecuados o tabi pueden ser usados para cubrir estas áreas. Si usted nota que algún participante tiene una herida abierta o llagas, recuérdele a él/ella o a sus padres de su obligación antes de permitirle a su hijo/hija entrenarse con esa persona.
- Si una herida sangrante, incluso leve, se produce durante el entrenamiento, inmediatamente la persona herida tiene que dejar de entrenarse y salir de la colchoneta hasta que el sangrado se detenga y la herida se cubra de forma segura. Deberán tomarse medidas inmediatamente para detener la hemorragia. Si la persona necesita ser asistida debido a su herida, cada persona que le ayude deberá llevar un par de guantes de látex (los cuales están disponibles en el botiquín de primeros auxilios de la academia de artes marciales). Las manos deben lavarse con agua caliente y jabón inmediatamente después de quitarse los guantes. Todos los guantes usados, apósitos con sangre y trapos, etc., se colocarán en una bolsa de plástico a prueba de fugas, proporcionada para éste propósito. Todos los artículos contaminados deben tirarse con cuidado. Manchas de sangre de menor importancia en la vestimenta de entrenamiento deben ser tratadas con un desinfectante para este propósito. Si hay manchas de sangre mayores en la vestimenta de entrenamiento, se debe quitar la vestimenta tan pronto como sea posible, colocarla en un recipiente a prueba de fugas y manejarla con cuidado hasta que pueda ser lavada o tirada.
- Si su hijo/hija entra en contacto con la sangre de otra persona, él/ella tendrá que detener su entrenamiento inmediatamente, abandonar el área de entrenamiento y lavarse el área expuesta con jabón y agua caliente de forma exhaustiva antes de regresar.
- Si la sangre está presente en la colchoneta, el compañero de entrenamiento de la persona herida debe asegurarse de que nadie entre en contacto con la sangre inadvertidamente, mientras que la persona herida atiende a sus lesiones (de acuerdo con # 2, arriba). La sangre debe limpiarse lo antes posible, limpiando la superficie expuesta con una solución desinfectante para este propósito. Las personas que desempeñen esta tarea tendrán que usar un par de guantes de látex y se lavarán las manos con jabón y agua caliente inmediatamente después de quitárselos. Es preferible, que la persona herida limpie su propia sangre. Trapos ensangrentados y los guantes utilizados deberán ser eliminados de la forma dispuesta en el párrafo 2.
Por último, hay otras enfermedades, aparte de las transmitidas por la sangre. Se le recuerda que usted no es solamente responsable de la salud y seguridad de su propio/propia hijo/hija, sino también de la salud y la seguridad de las personas con las que su hijo/hija se entrena. Si usted sabe o sospecha que su hijo/hija posee alguna enfermedad o dolencia que pueda infectar a otras personas, por favor no le permita que se entrene hasta que él/ella ya no sea un riesgo para los demás. Es responsabilidad suya y parte de su entrenamiento la auto-defensa y la consideración de sí mismo respecto a su compañero budoka. Ello está encarnado en el espíritu del Budo que estudiamos.
Hago este acuerdo en mi nombre, el de mis herederos, sucesores, albaceas, bienes, y sus dependientes. Al hacer clic en “Aceptar”, afirmo que soy mayor de 18 años de edad, y que soy un adulto.